El inolvidable John Wayne

El inolvidable John Wayne

11 junio, 2019 0 Por Reconquistaenfoco

John Wayne falleció el 11 de junio de 1979 en Los Ángeles a causa de un cáncer generalizado. El intérprete, ganador del Oscar al Mejor Actor en 1969 y presente en más de un centenar de películas, fue poco a poco consumido por una enfermedad que se atribuyó a la radiación a la que estuvo expuesto en 1956 durante la filmación de la película histórica «El conquistador de Mongolia», rodada cerca de un campo de pruebas nucleares. Del total de 220 integrantes participantes en el filme, 91 habían desarrollado hacia 1981 algún tipo de cáncer.

El reguero de muertes en torno a la película la sitúa en cabeza de la lista de cintas malditas de Hollywood. Si bien es difícil demostrar la relación directa entre las enfermedades que afectaron al equipo y el polvo radiactivo presente en el desierto de Utah, la cifra final es irrefutable: 25 años después del estreno el 41% del equipo había contraído cáncer y 46 habían perecido por esta causa. A John Wayne le precedió en 1975 Susan Hayward, la coprotagonista en el filme, fallecida a la edad de 57 años a causa de un cáncer cerebral. El director del filmDick Powellmurió también de cáncer pocos años después de terminar el proyecto. Y uno de los actores más importantes en la historia cinematográfica de México, Pedro Armendáriz, fue diagnosticado con cáncer de riñón, y cuatro años después se suicidó al saber que era terminal.

Pese a que los actores eran conscientes de los altos niveles de radioactividad en la zona, nadie le prestó mucha atención puesto que los estudios médicos todavía mantenían abierto el debate sobre la incidencia en la salud humana de las armas nucleares. El propio John Wayne aparece en una fotografía del rodaje sujetando con ironía un contador Geiger. En total, los 220 miembros del equipo estuvieron expuestos durante 13 semanas de filmación, en el verano del 55, a un terreno repleto de polvo radiactivo residual del ensayo nuclear Zucchini, en mayo de 1955, y posiblemente también del ensayo Tesla, en marzo de 1955. No en vano, las excavadoras removieron el terreno, y con ello la radiactividad, para enviar 60 toneladas de la característica tierra local para completar la filmación en Hollywood.