Regenerar un miembro amputado

Regenerar un miembro amputado

4 febrero, 2019 0 Por Reconquistaenfoco

Regenerar un miembro bajo instrucciones

En estos dos últimos años, son cada vez más los científicos que se lanzan a descubrir qué magia hay detrás de la regeneración de tejidos en animales.

Y su mirada ha girado siempre alrededor de uno: el ajolote.

Tecnología o regeneración natural

Cierto es que cada vez existe una variedad más amplia de tecnologías para la recuperación de miembros amputados.

Pero, si en lugar de construir en 3D un órgano o una parte del cuerpo fuésemos capaces de hacer que creciera de nuevo de forma natural, sería incluso mejor.

Este es el camino que están tomando numerosos científicos en estás últimas décadas y sus miradas están centradas en un animal concreto:

La salamandra mexicana conocida como ajolote.

Durante cerca de 150 años, son muchos quienes han tratado de descifrar cómo funciona su físico.

De qué manera consigue recuperarse de una herida en pocas semanas reconstruyendo partes de su cuerpo.

Los ajolotes son capaces de regenerar músculos, huesos e incluso nervios tras una lesión grave.

Además, el nuevo miembro se convierte en el sustituto perfecto del que se perdió.

Fuente increíble de conocimiento

Pero no queda ahí la cosa…

También es capaz de reparar una médula ósea dañada o incluso tejido de la retina.

Lo que hace que los científicos vean en estos anfibios, una fuente increíble de conocimiento.

Hasta hace un par de años, las instrucciones para entender el funcionamiento de este proceso era prácticamente imposibles de leer.

Un paso jamás antes dado

Pero ya a comienzos de 2018, la investigadora Elly Tanaka, del Instituto de Patología Molecular de Viena…

Decidió dar un paso que nadie había dado jamás.

A pesar de que Tanaka y todo su equipo había logrado ya descubrir algunas de las células y moléculas que controlaban el proceso de regeneración del ajolote.

Necesitaban datos sobre su genética para poder rellenar los huecos vacíos de esta investigación.

Secuenciar su génoma

Así que se lanzaron a la piscina y procedieron a secuenciar su genoma.

Algo que nadie había conseguido jamás debido a su complejidad.

Ya que es el animal con mayor genoma del mundo.

Fueron necesarias 72.5 millones de lecturas y un software personalizado para conseguirlo:

“Ya tenemos el mapa en nuestras manos para investigar cómo de complicadas pueden ser las estructuras que conllevan, el desarrollo de una nueva pierna”

Terapia humana

Con esta información en la mano, ahora tienen acceso a una información de su genética mucho más precisa.

Ya pueden estudiar de qué manera son capaces estos anfibios de regenerar sus cuerpos y quién sabe…

“Algún día se pueda trasladar esta información a la terapia humana, con posibles aplicaciones en lesiones de la médula espinal, accidentes cerebrovasculares…”, apuntan los investigadores.

Fuente: Science Daily

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