Informe especial – Diabetes: Nueva epidemia mundial

Informe especial – Diabetes: Nueva epidemia mundial

11 enero, 2019 0 Por Reconquistaenfoco


La diabetes es una de las nuevas epidemias de mayor prevalencia en el mundo y una de las enfermedades con más alto índice de crecimiento. Una de las principales causas de la diabetes es el estilo de vida poco saludable y los malos hábitos que se forman por la vida moderna.  

¿Qué es la diabetes?

La diabetes mellitus se refiere a un grupo de enfermedades que afectan la forma en que tu cuerpo usa el azúcar en la sangre (glucosa). La glucosa es vital para la salud porque es una fuente importante de energía para las células que componen los músculos y tejidos. También es la principal fuente de combustible del cerebro.

Es de suma importancia que todo el mundo sea consciente de los síntomas de la diabetes, especialmente la del tipo 2, debido a que la mejor manera de evitar la enfermedad es hacer una detección temprana y ejecutar acciones que prevengan que la diabetes se desarrolle.

La diabetes es una importante causa de ceguera, insuficiencia renal, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y en casos extremos, amputación de miembros.
Incluso hoy en día, con todos los avances médicos, se estima que en 2015 la diabetes fue la causa directa de 1,6 millones de muertes y según previsiones de la OMS (Organización Mundial de la Salud), la diabetes será la séptima causa de mortalidad en 2030.
La dieta saludable, la actividad física regular, el mantenimiento de un peso corporal normal y evitar el consumo de tabaco previenen la diabetes de tipo 2 o retrasan su aparición. También se puede tratar la diabetes y evitar o retrasar sus consecuencias con dieta, actividad física, medicación y exámenes periódicos para detectar y tratar sus complicaciones

Todos estos y muchos otros aspectos los repasaremos en esta práctica guía sobre esta enfermedad que padece mucha gente. 

¿Eres susceptible de contraer esta enfermedad?

En la América Latina de la actualidad, hay 15 millones de personas con diabetes y, en 10 años, serán 5 millones más, un aumento mayor del esperado de acuerdo al crecimiento poblacional.

Los retos que enfrenta América Latina con respecto al tratamiento de la diabetes y otras enfermedades crónicas, son el resultado de la interacción de los factores socioeconómicos de la zona, su variedad de culturas y tradiciones y la cantidad limitada de recursos destinada a salud, así como la raza, el cambio en los estilos de vida y el envejecimiento de la población. Este último punto es especialmente importante, ya que la prevalencia de la diabetes aumenta con la edad, por lo que, una población más vieja significa una mayor prevalencia de enfermedades crónicas que ejercen un gran peso y alto costo para el país (la prevalencia de diabetes tipo 2 en menores de 30 años es menor del 5%, comparado con más del 20% en mayores de 60).

Tristemente, la proporción de personas que tienen diabetes en Latinoamérica es de las más altas del mundo. Por ejemplo, México tiene una prevalencia de 14.4%. En el año 2000 se estimó que el costo total relacionado con diabetes en América Latina y el Caribe fue de 65 billones de dólares americanos (15 billones en México, 2.6 en Centro América y 44.4 billones en Sur América). Lo más preocupante es que, debido al alto porcentaje actual de adultos jóvenes que viven en zonas urbanas y llevan estilos de vida poco saludables, la carga de la enfermedad va a ser todavía mayor en los años que llegan; la prevalencia de la diabetes en zonas rurales es de tan sólo del 1 al 2%, comparado con un alarmante 7 a 8% en zonas urbanas.

Hace falta por tanto más programas educativos para crear conciencia sobre la diabetes y sus consecuencias; un paso crucial para lograr que las personas intenten verdaderamente modificar su estilo de vida y cumplan con las metas terapéuticas. La diabetes se diagnostica tarde, y un 30 a 50% de los pacientes desconocen su problema durante meses o años.

Por desgracia, el impacto de la diabetes en América Latina está creciendo de forma alarmante y los sistemas y organizaciones sanitarias no parecen estar preparadas para lidiar con esta amenaza venidera.

En esta guía se incluyen:

1. Factores de riesgo

2. Síntomas comunes y detección temprana

3. Causas y efectos

4. Mitos y verdades sobre la diabetes

5. Alimentos para prevenir la diabetes

6. Desayunos alternativos para diabéticos

7. Cuidado de la diabetes y estilo de vida
1. Factores de riesgo para el desarrollo de la diabetes

Edad y sexo

La prevalencia de la diabetes aumenta con la edad. Es inferior al 10% en personas menores de 60 años y entre el 10%-20% entre los 60-79 años de edad. Existe una mayor prevalencia en varones entre 30 y 69 años y en las mujeres mayores de 70 años.

Etnia

El estudio Nurses’ Health Study realizado en un total de 78 419 pacientes concluye, tras 20 años de seguimiento, que el riesgo de desarrollar diabetes es menor en caucásicos que en el resto de etnias estudiadas (raza negra, asiáticos e hispanos).
Susceptibilidad genética

La mayoría del riesgo genético para el desarrollo de la diabetes se basa en una compleja interacción entre diversos factores poligénicos y ambientales. Un estudio de 20 años de duración concluye que hay un mayor riesgo de en descendientes de diabéticos.

Diabetes gestacional

El riesgo de desarrollar diabetes es mayor en mujeres con antecedentes de diabetes gestacional. La incidencia de desarrollar la enfermedad en mujeres con antecedentes de diabetes gestacional era mayor durante los primeros cinco años tras el parto, con un aumento más lento a partir de los 10 años.

Bajo peso al nacer

No está clara la relación entre el bajo peso al nacer y la incidencia de la diabetes. Los autores de algunos estudios concluyeron la dificultad de conocer el verdadero impacto de los factores de confusión en la relación entre el bajo
peso al nacer y la diabetes.

Lactancia materna

Una revisión sistemática concluye que podría existir una asociación entre la lactancia materna y la disminución de la incidencia de diabetes. No obstante, el resultado puede estar sobreestimado al no estar ajustado por los factores de confusión en todos los estudios.

Obesidad

Un studio realizado en 84 991 mujeres con un seguimiento medio de 16 años concluyó que el factor de riesgo más importante para la diabetes 2 era el IMC (Indice de Masa Corporal) elevado. En el caso de los hombres se realizó un studio y tras un seguimiento de cinco años, se concluyó que los hombres con un índice de masa corporal elevado también tenían más posibilidades de sufrir la enfermedad.

Dieta y alcohol

Una dieta sana (alta en fibra y grasa poliinsaturada y baja en ácidos grasos trans y azúcares) tiene mayor impacto en el riesgo de diabetes en algunas etnias (raza negra, asiáticos e hispanos) que en la raza blanca. En otro estudio realizado en 42 000 profesionales sanitarios varones, una dieta con un alto consumo de carne roja, carne procesada, productos lácteos grasos, dulces y postres se asoció con un incremento del riesgo de diabetes independientemente del IMC, la actividad física, la edad o la historia familiar. Por otro lado, los varones que realizaban una dieta con alto consumo de vegetales, fruta, pescado y aves tenían una reducción del riesgo que rozaba la significación estadística. Estos resultados fueron similares en las mujeres.

Actividad física

La actividad física moderada reduce la incidencia de nuevos casos de diabetes.
Tabaco

Un estudio de evaluó la asociación entre el tabaco y el riesgo de diabetes. Tras un seguimiento de 21 años concluyó que fumar menos de 20 cigarrillos por día incrementa un 30% el riesgo de presentar diabetes y fumar más de 20 cigarrillos diarios lo incrementa un 65%.

Síndrome del ovario poliquístico

En un estudio transversal realizado en Italia en pacientes con síndrome del ovario poliquístico, la prevalencia de diabetes e intolerancia a hidratos de carbono fue mayor que la correspondiente a la población general de la misma edad.

Fármacos

Antipsicóticos atípicos

Algunos estudios  sugieren que los pacientes con esquizofrenia presentan una prevalencia de diabtes superior a la de la población general, pero no se conoce bien la causa.
Una revisión de 17 estudios sugiere que el tratamiento con olanzapina y clozapina se asocia con un mayor riesgo de desarrollar DM 2, en comparación con aquellos pacientes que no están tratados o reciben tratamientos con neurolépticos clásicos. 

Diuréticos y betabloqueantes

Podría existir también un mayor riesgo de desarrollar diabetes cuando se utiliza una combinación de betabloqueantes y diuréticos tiazídicos.

Otros fármacos

Otros fármacos implicados en el desarrollo de diabetes son: glucocorticoides, anticonceptivos orales, tacrolimus, ciclosporina, ácido nicotínico, antirretrovirales inhibidores de la proteasa, hormonas agonistas de la gonadotropina,
clonidina y pentamidina.

Síntomas y Detección Temprana de la diabetes

Conocer los signos de la diabetes tipo 2 es de gran importancia ya que la detección temprana y las medidas preventivas pueden evitar que la enfermedad se desarrolle y cause estragos en la salud. El término que se utiliza para llamar a estos signos es pre-diabetes, y es la etapa en la cual los niveles de azúcar son altos sin llegar a ser diabetes, lo cual significa que la enfermedad puede ser revertida.
Síntomas:

Si experimentas cualquiera de los siguientes, debes comunicarte con tu médico tan pronto como sea posible.

Urinación excesiva (poliuria)

La poliuria es un aumento en la frecuencia de la micción. Cuando tienes niveles anormalmente altos de azúcar en la sangre, tus riñones eliminan el agua de tus tejidos con el fin de diluir el azúcar, por lo que tu cuerpo puede expulsarlo en la orina. Las células también están bombeando el agua en el torrente sanguíneo para eliminar el azúcar, y los riñones no son capaces de reabsorber este líquido durante la filtración, lo que resulta en la micción excesiva.

Para cumplir con la definición clínica de poliuria, la producción de orina de un adulto debe ser superior a 2,5 litros por día (la producción normal de orina es de 1,5 litros).

Como es casi lo suficientemente imposible para que puedas medir esto mismo, si notas que estás visitando el baño más veces de lo habitual, consulta a tu médico.

Sed excesiva (polidipsia)

Esto por lo general va de la mano de la micción excesiva. A medida que tu cuerpo extrae el agua de los tejidos para diluir la sangre y elimina el azúcar a través de la micción, aumenta la necesidad de beber. Muchas personas describen esta sed como insaciable.

Fatiga extrema

Tu cuerpo es como un vehículo, necesita combustible para funcionar. Tu principal fuente de combustible es la glucosa (azúcar), que se obtiene de los alimentos que contienen carbohidratos que se pueden descomponer. La insulina, una hormona creada por el páncreas, lleva el azúcar de la sangre a las células para usarla como energía. Sin embargo, si tienes diabetes, tu páncreas no está produciendo suficiente insulina o la insulina que tu cuerpo está haciendo no está siendo utilizada correctamente, por lo general porque las células se han vuelto resistentes a ella. Esto finalmente da como resultado que tus células sean privadas de azúcar o combustible. El resultado será cansancio y fatiga extrema.

Cortes y moretones que tardan en desaparecer
Cuando la sangre está llena de azúcar, los nervios y la circulación pueden verse afectados. Se necesita una circulación adecuada para sanar, ya que la mala circulación hace que sea difícil que la sangre llegue a las áreas afectadas, ralentizando el proceso de curación. Si notas que tienes un corte o moretón que tarde en desaparecer, podría ser un signo alto de azúcar en la sangre.

El hambre excesiva (la polifasia)

Esto va de la mano de la fatiga. Como las células son resistentes a la insulina del cuerpo, la glucosa permanece en la sangre. Las células son entonces incapaces de acceder a la glucosa, lo que provocará que hormonas de hambre le digan al cerebro que tienes hambre. Comer excesivamente puede complicar las cosas al hacer que los azúcares en la sangre aumenten.

Neuropatía

El entumecimiento y el hormigueo en las extremidades se conocen como neuropatía. Esto suele ser un síntoma que ocurre gradualmente con el tiempo, ya que el exceso de azúcar daña los nervios. Mantener los azúcares en la sangre dentro del rango normal puede ayudar a prevenir más daño y reducir los síntomas.

Visión borrosa

La visión borrosa puede ser el resultado de niveles elevados de azúcar en la sangre. Del mismo modo, el líquido que se extrae de las células en el torrente sanguíneo para diluir el azúcar también se puede extraer de las lentes de los ojos. Cuando la lente se seca, el ojo no puede enfocar, resultando en una visión borrosa. Por lo tanto, es importante que todas las personas diagnosticadas con diabetes tipo 2 tengan un examen ocular dilatado poco después del diagnóstico.

Síntomas menos comunes de la diabetes

Los síntomas siguientes no son experimentados por todas las personas con diabetes, pero pueden ser síntoma de la enfermedad:

2.1.7 Pérdida de peso
2.1.8 Disfunción eréctil
2.1.9 Picazón en la piel seca
2.1.10 Infecciones frecuentes, como las infecciones de hongos en mujeres
2.1.11 Irritabilidad
2.1.12 Boca seca

Tests para detectar la enfermedad a tiempo
Si crees que presentas dos o más síntomas, es fundamental que te hagas alguna de estas dos pruebas para comprobar si realmente estás cerca de desarrollar diabetes. 

Medición de glucosa en ayunas

Esta prueba require que hayas ayunado durante 8 o 10 horas, por eso se recomienda hacerlo por la mañana antes del desayuno. Esta prueba determina los niveles de glucosa y como estos afectan al organismo. Si los resultados demuestran que los niveles de glucosa se encuentra entre 100 y 125 mg/dl, lo más probable es que te encuentres en la etapa de pre-diabetes o estés atravesando los comienzos de la enfermedad. Si los niveles de azúcar son menores a 100 mg/dl, significa que estas saludable y libre de diabetes.

Curva de tolerancia oral a la glucosa (CTOG)

Se debe tomar una muestra de sangre dos horas después del desayuno o del almuerzo. Si los resultados demuestran que los niveles de azúcar se encuentran entre 140 y 199 mg/dl, significa que te encuentras en la etapa de pre-diabetes. 

Si los resultados demuestan que estás en la etapa de pre-diabetes, no debes asustarte ya que existen formas de revertir la situación y estabilizar los niveles de azúcar.

3. Causas y efectos de la enfermedad

Diabetes tipo 1: causas 

La diabetes tipo 1 ocurre cuando el páncreas no puede producir toda la insulina necesaria para sostener el cuerpo. Esto se debe a que el sistema inmune del cuerpo ataca y destruye las células productoras de insulina en el páncreas. Representa del 10 al 15 por ciento de todos los casos de diabetes y es la enfermedad crónica infantil más común en las naciones desarrolladas. Pero, a diferencia de la diabetes tipo 2, la diabetes tipo 1 no es causada por factores relacionados con el estilo de vida.

Las instancias de la diabetes tipo 1 aumentan aproximadamente un tres por ciento al año y aún se desconoce la causa exacta. Una teoría es que algunas personas tienen una predisposición genética para la afección y cuando se exponen a un desencadenante ambiental, posiblemente una infección viral, el sistema inmunitario luego destruye las células productoras de insulina en el páncreas.

Diabetes tipo 1: efectos

La aparición de los síntomas suele ser bastante abrupta y puede incluir :

Sed excesiva y micción
Pérdida de peso inexplicable
Debilidad y fatiga
Irritabilidad

Sin insulina, el cuerpo quema sus propias grasas como sustituto. A menos que se trate con inyecciones diarias de insulina, las personas con diabetes tipo 1 acumulan sustancias químicas peligrosas en la sangre por la quema de grasa. Esto puede causar una condición conocida como cetoacidosis, que es potencialmente mortal si no se trata. Para mantenerse con vida, las personas con diabetes tipo 1 dependen de hasta cuatro inyecciones de insulina todos los días de sus vidas y deben evaluar sus niveles de glucosa en sangre varias veces al día.
Diabetes tipo 2: causas 
La diabetes tipo 2 se caracteriza por resistencia a la insulina y / o secreción alterada de insulina. Se diferencia de la diabetes tipo 1 porque no es causada por el sistema inmune del cuerpo sino únicamente por una combinación de predisposición genética y factores ambientales.

Es la forma más común de diabetes y por lo general, se diagnostica después de los 40 años, aunque comienza a diagnosticarse mucho antes, incluso en adolescentes.

La diabetes tipo 2 tiene una fuerte predisposición genética, que se desencadena por factores relacionados con el estilo de vida. Un estudio de 2013 encontró que el factor epigenético es un cambio químico en la cadena de ADN siguiendo un cierto patrón, conocido como metilación del ADN. Esto es realmente una buena noticia porque significa que a pesar de que un individuo porta los genes de la susceptibilidad a la diabetes tipo 2, tienen el potencial de prevenir el desarrollo de la enfermedad si tienen la previsión de realizar cambios positivos y duraderos en el estilo de vida para evitar su desarrollo.

Diabetes tipo 2: efectos

El inicio de los síntomas suele ser bastante lento y puede pasar desapercibido durante periodos de tiempo considerables. Los síntomas pueden incluir:

Sed excesiva y micción
Hambre
Infección frecuente
Fatiga
Hormigueo en manos y pies
Visión borrosa
Náusea

La diabetes tipo 2 a menudo se puede tratar inicialmente con una alimentación saludable y actividad física regular. Pero con el tiempo, la mayoría de las personas con diabetes tipo 2 también necesitarán pastillas e incluso insulina. Actualmente no hay una cura para la diabetes tipo 2.

Efectos a largo plazo de la diabetes en el cuerpo

Si la diabetes no se trata o no se trata adecuadamente, pueden surgir complicaciones de salud graves y a largo plazo que incluyen:

Enfermedad cardíaca: las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular
Complicaciones oculares: las personas con diabetes corren un mayor riesgo de ceguera y otros problemas de visión
Enfermedad renal: la diabetes puede dañar los riñones y provocar insuficiencia renal
Daño nervioso (neuropatía): la diabetes puede causar daño a los nervios que corren por el cuerpo
Problemas en los pies: la diabetes puede causar daño a los nervios, infecciones de los pies y problemas con el flujo de sangre a los pies
Complicaciones de la piel: la diabetes puede causar problemas en la piel, como infecciones, llagas y picazón. Los problemas de la piel a veces son un primer signo de que alguien tiene diabetes
Enfermedad dental: la diabetes puede causar problemas en los dientes y las encías, como la gingivitis y periodontitis

Mitos y verdades sobre la diabetes

Ya que en los últimos años la diabetes se ha convertido en una de las enfermedades más comunes a nivel mundial, muchos pacientes siguen confundidos debido a la variedad de mitos y rumores sobre esta condición. Vamos a repasar algunos de los más comunes.

Mito 1: “Consumir mucho azúcar produce diabetes”

Aunque muchas personas creen que el consumo excesivo de azúcar produce diabetes, la realidad es que esta enfermedad es causada por el mal funcionamiento de la insulina. Esto significa que el cuerpo debe luchar para lograr transformar los alimentos en energía. En un organismo saludable, el páncreas produce suficiente cantidad de insulina, una hormona que ayuda a las células a transformar la glucosa en energía.

Mito 2: “Tendrás que dejar de comer tus comidas favoritas”

La idea de que los pacientes con diabetes deben limitar su consumo de alimentos a comidas sin sabor se ha dispersado y arraigado en muchos lugares del mundo. Padecer diabetes no significa que debes renunciar a las comidas que más te gustan, sino que debes encontrar alternativas diferentes para consumirlas. Por ejemplo, puedes elegir cambiar el método de cocción y reducir el tamaño de las porciones. 

Mito 3: “Los carbohidratos son malos para los diabéticos”

Los carbohidratos son la base de cualquier dieta saludable, incluso para los diabéticos, lo importante es controlar su ingesta. Debido a que existen diferentes tipos de carbohidratos, te recomendamos consultar con un especialista sobre las mejores opciones para tu caso. 

Mito 4: “Es posible reemplazar los carbohidratos por proteínas”

El poderoso efecto de los carbohidratos sobre los niveles de azúcar puede hacer que muchos pacientes diabéticos compensen la reducción de carbohidratos con un aumento en la ingesta de proteínas. Aunque esta idea no es tan errada, muchas proteínas, en especial aquellas de origen animal, tienen altas concentraciones de grasas saturadas. El consumo excesivo de grasas puede resultar en diversas enfermedades cardíacas.

Mito 5: “Si tomas medicinas puedes comer lo que quieras”

Tomar un medicamento que te permita comer cualquier cosa que desees es algo que muchas personas quisieran. Aunque los pacientes bajo tratamiento con insulina pueden ajustar las dosis de acuerdo a la cantidad de alimentos consumidos, esto no significa que tienes permiso para comer cualquier cosa que desees, en las cantidades que desees. Para regularizar los niveles de azúcar en la sangre, es necesario mantener ciertos recaudos sobre la alimentación. 

Mito 6: “Debes comer comidas dietéticas”

Muchos de los productos “dietéticos” o “light” son una estrategia de venta para las empresas de la industria alimenticia. Antes de decidir si un alimento es adecuado para un paciente diabético, es importante aprender a leer los valores nutricionales de cada producto, de manera que puedas controlar tu ingesta de calorías y carbohidratos. 

Mito 7: “Los postres deben ser desterrados”

Tal y como se explica en el punto 2, los pacientes diabéticos deben encontrar nuevas alternativas para preparar postres. Para ello, puedes utilizar sustitutos del azúcar, e incluir ingredientes que aporten un sabor dulce de forma natural, como frutas y yogures. También puedes hacer que tus dietas sean más nutritivas, incorporando granos integrales y aceites vegetales en la preparación de tus postres. En muchas recetas, es posible reducir o eliminar el azúcar, sin cambiar la consistencia o sacrificar el sabor del plato.