Un disco inolvidable: Banda en fuga

Un disco inolvidable: Banda en fuga

5 diciembre, 2018 0 Por Reconquistaenfoco

 

La separación de Los Beatles inició una guerrilla de declaraciones entre sus líderes John Lennon y Paul McCartney. Era más que obvio que en el terreno de cruce de declaraciones ácidas Lennon era insuperable, con su lengua filosa clavaba dardos certeros sobre la humanidad de Paul: en una oportunidad lo llamó “la versión rock de Engelbert Humperdinck” (músico que cantaba canciones extremadamente melosas); en otra, declaró que Paul escribía ‘canciones para abuelas’, poniendo como ejemplo ‘Michelle’. Estos cruces no aparecían solamente en la prensa, en sus primeros discos solistas se encuentran varias líneas que actúan como dardos envenenados entre uno y otro. Luego, relativamente, la cosa se fue calmando y cada uno siguió con su camino.

Los dos primeros discos solistas de McCartney, “MCartney” (1970) y “Ran” (1971), no tuvieron buena acogida, en parte porque algunos críticos y seguidores no le perdonaban la separación de los Beatles. Es por ello que Paul decide formar una banda partiendo desde cero. Wings no era un supergrupo, Paul contrató a músicos de sesión para que lo acompañaran. El baterista Denny Seiwell fue el primero de la partida, quien ya había tocado con Paul en New York. Le siguió Denny Laine, guitarrista y cantante de Moody Blues. Faltaba un tecladista y para ese puesto Paul recurrió a Linda Eastman, o sea, la señora McCartney. Linda era fotógrafa, pero no tenía ni idea de música, Paul le enseñó los rudimentos del teclado y vocalización para incorporarla al grupo. Está más decir que la crítica se hizo un festín con Linda. ¿Había en el ex beatle un deseo subconsciente de igualar musicalmente a Linda con Yoko Ono?, no se sabe, pero lo cierto es que Yoko poseía la experiencia musical que Linda no tenía.
Con el lanzamiento de ‘Another Day’, Paul convierte en co-autora a Linda, con lo que se gana la demanda de Lew Grade, uno de los propietarios de Northern Songs, dueño de los derechos de autor de las canciones de los Beatles. Paul declaró en el juicio que podía componer con la persona que desee, al margen de sus conocimientos musicales (firmaron juntos también las canciones de “Ram”). Ganó la demanda y con el fin de suavizar su relación con Grade, aceptó participar de un especial de televisión producido por éste.

Wings en carrera

El primer álbum, “Wild Life” (1971), se grabó en forma apurada, casi en vivo, y es lo más pobre en la discografía del grupo (las críticas fueron despiadadas con ellos). Para contrarrestar la situación Paul grabó ‘Give Ireland Back to The Irish’ que fue proscrita por la BBC por su contenido (aquí se evidenciaba nuevamente la rivalidad entre Lennon y McCartney, Paul quería demostrar al mundo que el también podía componer canciones con contenido político).
Wings pasó el verano y el otoño de ese año recorriendo Inglaterra y parte de Europa a bordo de un colectivo de dos pisos pintado con nubes y un arco iris. Sin previo aviso, se presentaban en colegios, municipios y en diferentes lugares públicos. “No tenemos representantes ni agentes – declaró Linda a ‘Melody Maker’ – tan sólo nosotros cinco y algunos ayudantes ocasionales. Somos nada más que una pandilla de músicos que están de gira.” Paul había rebautizado la banda como Paul McCartney and Wings y pasó a ser un quinteto con la incorporación del guitarrista Henry McCullough. Con “Red Rose Speedway” (1972) levantan un poco la puntería y logran el primer éxito, la balada ‘My Love’.
El segundo sencillo de Wings, ‘Hi Hi Hi’, con una letra que hacía alguna referencia a las drogas, fue prohibida por la BBC y no tuvo mucha repercusión en Estados Unidos.

Band On The Run

Tiempo después Paul convoca al ex productor de Los Beatles, George Martin, y lanzan ‘Live and Let Die’, canción que formó parte de la banda de sonido del film de la saga del agente 007, ‘James Bond, Vivir y dejar morir’- El tema, que era la primera producción de Martin para un ex beatle,  le permitió una nominación para el Oscar a la mejor canción y le brindó la confianza suficiente para un nuevo proyecto.
El grupo comenzó a ensayar para el próximo disco que se grabaría en Lagos, Nigeria. La personalidad avasallante de McCartney comenzó a hacer mella en los músicos que le tenían que seguir el ritmo. El guitarrista George McCulloughs se retiró luego de una discusión porque Paul le pedía que tocara el instrumento de determinada manera; también por las mismas causas desertó el baterista Denny Seiwell.
Paul partió de todos modos con Linda, los niños y el guitarrista Denny Laine. En Lagos comenzaron a grabar en un estudio que había construido Ginger Baker, ex integrante de Cream, que vivía allí hacía un tiempo. Contaban con la ayuda de Remi Kabaka, un baterista local, pero pronto comenzaron los problemas: una noche cuando salían del estudio fueron sorprendidos y robados por una pandilla. Al mismo tiempo, se decía que los músicos locales encabezado por Fela Kuti no estaban contentos con la presencia de los británicos porque creían que venían a robar los ritmos locales y a plagiar su música. Los contratiempos no hicieron mella en el propósito de Paul, la grabación continuó y dieron a luz “Band On The Run”, el disco consagratorio de Wings.

Los temas

‘Band On The Run’, la canción que le da título al disco es una suite compuesta por tres partes que gira en torno a la historia de una banda que huye de la cárcel. En el tramo primero, de atmósfera contemplativa, el protagonista reflexiona asfixiado entre cuatro paredes acerca de su madre y sobre los pequeños grandes momentos, como la ocasión de beber una buena cerveza. La segunda parte, con la música incrementando la tensión, comienza con la línea ‘If I Ever Get Out Of Here’ (si pudiera salir de aquí), frase que siempre utilizaba George Harrison en las reuniones de negocios de Los Beatles, a continuación, se desarrolla el nudo principal de la canción. En la tercera parte la historia llega al pináculo con la banda huyendo de ciudad en ciudad para nunca ser encontrada.
Si nos ponemos exigentes, podemos convenir que la letra de ‘Band On The Run’ es algo pobre, pero su música es imaginativa y portentosa. McCartney no puede competir con Lennon como letrista, pero sí lo puede hacer y largamente como compositor de melodías. Es y ha sido uno de los grandes creadores de músicas y lo demuestra en la canción de apertura y en el resto del repertorio que componen “Band On The Run”: así desfilan el rock ‘Jet’; ‘Bluebird’, clásica balada made in McCartney; la blusera ‘Let Me Roll It’; la emotiva ‘Picasso’s Last Words (Drink to Me)’ y el cierre de lujo con ‘Nineteen Hundred and Eighty Five’, tema adictivo que desemboca en un crescendo a toda orquesta y banda, para terminar suave y dulcemente (canción y disco) con el estribillo del inicio: “Band On The Run… Band On The Run…”.
Los temas citados no hacen más que corroborar la aseveración acerca de las grandes composiciones de Paul McCartney: pura inventiva y total musicalidad. “Band On The Run” es eso y mucho más. Es una cita ineludible en la etapa más rica de Paul McCartney con Wings.

Portada

La tapa del disco tiene mucho que ver con el espíritu del álbum. Realizada en octubre de 1973, la foto de la portada fue tomada en un muro de Osterley Park, Brentford. Incluye a Paul, Linda McCartney y Denny Laine, integrantes de Wings, más el aporte de seis personalidades: el periodista Michael Parkinson; el cantante, actor y humorista Kenny Lynch; los actores James Coburn y Christopher Lee. También aparece Clement Freud: gastrónomo, miembro del Parlamento y nieto de Sigmund Freud; y John Conteh, boxeador de Liverpool que posteriormente llegaría a ser campeón del mundo de pesos pesados. Todos ellos lucen como tomados por sorpresa por un foco de vigilancia.