¿A quienes honran nuestras calles?

¿A quienes honran nuestras calles?

14 noviembre, 2018 0 Por Reconquistaenfoco

 

El concejal, Eduardo Paoletti, propuso que la calle 45 desde su intersección con Olessio hasta Roca se señalice con el nombre “Don Alejandro Chapero” para reconocer la entrega de este ciudadano que trabajó durante toda su vida para el desarrollo de Reconquista. Sobre la arteria antes mencionada se encuentra ubicado el casco de la casa donde viviera Don Alejandro, en la intersección de la calle 45 y el pasaje 22/24

Alejandro Chapero nació el 29 de abril de 1907, hijo de Don Chapero y Doña Jesusa Traviesa de Chapero. Su esposa Luisa Zamar, sus hijos: Alejandro, Esther María Luisa, Noemi Beatríz, Noelia Irma, Alba Nilda, Anita María Jesusa, María del Carmen y Norma Genoveva, todos de apellido Chapero.

Al fallecer su padre en 1926, Alejandro y sus hermanos junto a su madre Jesusa, se trasladan a las tierras ubicadas en el sur en la que luego se formaría el primer barrio de la actual ciudad.Don Alejandro, como siempre lo llamaron, vivió toda su vida en el barrio que lleva el apellido de su familia. Su casa tenía ingreso por donde hoy se encuentra la intersección de la calle Olessio y Boulevard Lovatto y es por ello que se propone que sea calle 45, que pasa por donde se puede ver hoy parte del casco de su casa, la que lleve su nombre.

Cabe destacar que Don Alejandro, se dedicó primero a la ladrillería y además trabajaba en una fábrica de escobas que había puesto su madre y luego fue distribuidor exclusivo de alimentos balanceados para aves, cerdos, vacunos, conejos, pollos B.B. de Avícola Reconquista, con escritorios en J. T. Chapero N° 80 del barrio Chapero.

En épocas de posguerra civil de España la madre de Alejandro, Jesusa, inició un operativo de ayuda para su patria. En su casa instaló máquinas de coser en donde todas las costureras del barrio confeccionaban prendas para enviar. Don Alejandro se encargó de transportar las telas desde la tienda “La Buena Vista” de la ciudad de Rosario. Compraba con rebajas fardos de telas manchados, que las mujeres se ocupaban de limpiar, para luego confeccionar las prendas y enviar por ferrocarril hasta el puerto de embarque, con destino a España.

El barrio Chapero comenzó a gestarse, desde sus inicios, inspirado en las ansias de la madre de Alejandro, Doña Jesusa Traviesa de Chapero, quien con espíritu progresista, trabajó con empeño para poblarlo, poniendo en ello todos sus bienes materiales y morales.

Es importante señalar aquí la colaboración entusiasta de los hijos de Doña Jesusa en esta labor, entre los que el que más se destaca es Don Alejandro quién comenzó en un primer momento levantando él mismo paredes y techos y luego colaboró y alentó a la construcción de gran cantidad de viviendas, donando para ello terrenos a las personas con menos recursos.

Don Alejandro se consolidó como un gran referente del barrio, siendo a él a quien recurrirían todos aquellos que deseaban hacer su vivienda propia en el barrio, y no contaran con recursos suficientes para hacerlo. Además, ideo un plan de casa-tipo que fue aprobado por la Municipalidad de Reconquista. También, fue elegido padrino de muchos niños del barrio, más de doscientos.

Alejandro tuvo participación activa en todas las instituciones del barrio Chapero y además era miembro de diferentes instituciones sociales de la ciudad. Fue el primer presidente de la Asociación Vecinal Barrio Chapero en el año 1969, para cuya construcción donó el terreno, actualmente el salón de Asambleas lleva su nombre. Integró la Asociación Cooperadora de la Escuela N° 848 durante cuarenta y cinco (1940 a 1985), la cual apadrinó y en su gestión  se construyeron aulas y un patio cubierto. Participó apoyando y colaborando en la Comisión de la Capilla.

También, estimuló la práctica del deporte en los habitantes del barrio: bochas, atletismo y fútbol que se practicaba en el Club Atlético Barrio Chapero. Fue fundador y presidente del viejo Club Social y Deportivo El Porvenir cuando tenía sede en calle Olessio al 1600, el que luego a través de una fusión se transformó en Platense El Porvenir.

Asimismo fue presidente del Club Central Reconquista y de la Asociación Reconquistense de Basquet. Fue delegado Cooperador ante el Fondo de Asistencia Educativa, en donde ocupó el cargo de Tesorero (desde 1968 a 1988) y además Presidente  del Tiro Federal Reconquista y del Rotary Club (1978 y 1979).

Tuvo participación en todas las obras de infraestructura para mejorar el nivel de vida de los pobladores de la ciudad: iluminación, pavimentación, red de agua potable, luchando muchas veces contra intereses mezquinos.

Alejandro donó gran cantidad de terrenos propios para la construcción no solo de viviendas particulares sino también de instituciones públicas, entre las que podemos nombrar la Súper Usina, actual Estación transformadora Chapero, el plan de viviendas de trabajadores de la Usina, el dispensario ubicado sobre calle Roca, la Guardería infantil, hoy Centro de Asistencia Familiar (C.A.F N°1), que es el casco de la vivienda donde vivió Don Alejandro con su mujer e hijos.

El 29 de abril de 1987,  al cumplir sus 80 años de vida, en reconocimiento a su trayectoria, trabajando no sólo en el barrio sino por la ciudad fue declarado “Ciudadano Ilustre”.Falleció en Reconquista, el  7 noviembre de 1989.

Es por todo lo antes mencionado, y dada la importante trayectoria de Don Alejandro y su espíritu solidario, que el concejal Paoletti considera que su labor debe ser reconocido e inmortalizado con la colocación de su nombre en la calle 45 de nuestra ciudad.